La digitalización y la robotización de millones de trabajos
avanza muy rápido. Este proceso ya se ha cobrado múltiples
“víctimas”, es decir, aquellos sistemas y organismos que no son capaces de
adecuarse a las pautas del nuevo escenario y además la pérdida de muchos negocios y empleos que han dejado de ser útiles
o necesarios.
Las empresas son cada vez más grandes (en términos de
capitalización de mercado), más globales y potentes, sin embargo, son cada vez
más pequeñas en términos del número de personas que emplean debido al
incremento de la eficiencia. En los viejos tiempos, cada producto, lo
realizaban muchas personas de muchas maneras diferentes en muchos lugares
diferentes del planeta. Era un proceso ineficiente, pero daba empleo a mucha
gente.
Prácticamente todas las industrias y sectores productivos
han aumentado su eficiencia: ya no hace falta tanta gente como hace décadas
para desempeñar el mismo tipo de trabajos.
El resultado es que cada vez hay menos trabajo disponible y
los aspirantes a trabajar cada vez son más. Ante esta situación y dado que el
efecto de la tecnología parece inevitable, deberíamos prepararnos para poder
dar una solución a este problema, que pronto se nos presentará en toda su
magnitud.
Si nos remontamos a épocas pasadas este proceso de cambio no
es nuevo, de forma continuada desde el inicio de la Revolución Industrial, la
industrialización y las máquinas fueron poco a poco sustituyendo la fuerza muscular
de los humanos y de los caballos. La Era Industrial en gran medida consistió en
hacer que los trabajos fueran lo menos importantes y especializados que fuera
posible. El objetivo de tecnologías como la línea de producción no era tanto
hacer la producción más rápida como hacerla más barata, y a los trabajadores
más sustituibles. Ahora que estamos en la era digital, en parte estamos
utilizando la tecnología de la misma manera: para aumentar la eficiencia,
reemplazar a más gente que pasa a ser prescindible, e incrementar los
beneficios.
Algunos ejemplos del impacto de la automatización:
Actualmente la explosión de la fotografía digital y los
smartphones son capaces
de hacer caer a un gigante como Kodak y dejar a sus miles de empleados sin
trabajo. La caída del rey de la fotografía analógica es un emblema del fin de
una época. Pese a que en los últimos tiempos Kodak trató de adaptarse a la
fotografía digital la gente hizo el cambio antes de darles tiempo a modificar
sus modelos de negocio. Kodak siempre vendió cámaras, pero su verdadero negocio
estaba en el revelado de las películas. Durante las décadas de dominio del
mercado por parte de Kodak, la empresa construyó una vasta infraestructura
especializada de maquinaria, equipos y técnicas de fabricación, distribución de
película y papel fotográfico. Todo eso ha dejado de ser relevante en 2012 y su
bancarrota ha sido cuestión de tiempo.
![]() |
| Evolución de la venta de películas y cámaras en los últimos años |
El periodismo es otro sector en peligro. Está en un proceso
de crisis mundial y no se debe a la crisis económica, se debe a Internet y al
acceso a la información que han cambiado por completo el panorama de su
profesión. Los periódicos están sobreviviendo a duras penas. En los viejos tiempos
el periódico físico era casi el único medio por el que la gente se enteraba de
lo que sucedía en el mundo.
Actualmente los modelos de negocio que funcionan en el
periodismo son los de la era predigital. Y hoy ya vivimos en la era digital en
la que el acceso a la información es instantáneo y no implica costo. Antes la
sólo la prensa tenía el acceso a la información en exclusiva, algo de lo que el
ciudadano normal carecía, hoy si algo sobra es información (webs, blogs,
twitter...). El periodismo siempre será necesario pero necesita adaptarse a los
nuevos tiempos si quiere seguir manteniendo el mismo volumen de empleo.
La aplicación de la informática, la automatización y la
tecnología en nuestro día a día acaba de comenzar realmente, vamos hacia un
futuro en el que haremos los pedidos por Internet y donde la única intervención
humana será la nuestra. Un futuro en el que habrá cintas transportadoras para
la comida en vez de camareros, los bancos on-line sean la alternativa al cierre
masivo de sucursales bancarias, las máquinas expendedoras de comida y bebida,
incluso sistemas expertos que actúen
como abogados en base a un conocimiento previo convenientemente procesado.
Quizás muchas de estas cosas nos parezcan lejanas pero son planteamientos que
ya se están produciendo y pronto se empezarán a aplicar, una muestra:
-Una cadena de restaurantes de sushi usa transportadores de
banda para ahorrarse camareros y está investigando en robots para hacer el sushi.
-Los trabajos de distribución y venta están desapareciendo,
al ser sustituidos los empleados por máquinas (en los supermercados), robots,
paneles táctiles y pedidos por internet.
Incluso el modelo chino de desarrollo basado en mano de obra
con sueldos muy malos, condiciones laborales esclavistas, ausencia completa de
protección medioambiental o de seguridad, se está viendo afectado por el auge
de la automatización, pues los robots no se suicidan, ni pasan penurias,
fatigas o conflictos, no tienen hijos que mantener y cuando ya no sirven se
tiran a la basura. Un ejemplo: el mayor fabricante mundial de componentes
electrónicos, el taiwanes Foxconn, que tiene 1 millón de trabajadores en China,
va a instalar 1 millón de robots en los próximos 3 años para reducir su mano de
obra.
Aunque hoy nos resulte difícil de creer se estima que antes del final de este siglo, el 70% de los trabajos actuales serán reemplazados por la automatización.





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